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Con motivo del primer centenario del Club Héroes de la Breña, dedicamos esta Página como un tributo de gratitud a los miembros que consideramos como figuras de nuestra institución.
Después de Tello, la admiración por hombres simples es una llama que se mantiene permanentemente encendida. Por tal motivo, para rendir un homenaje justificado a aquellas personas por sus más nobles ideales por el Club Héroes de la Breña. Su vida y obra es una tarea que emprendemos para difundir los importantes acontecimientos que fueron realizando en su época, en un periodo que afectaron a la trayectoria del deporte y la organización. Su contribución es un ejemplo para llevar acabo un acercamiento a los distintos niveles de su obra que desarrollaron contribuyendo al bienestar y progreso de la institución, en buena parte en lo deportivo, político, liderazgo y administrativo.
Electos al cuadro de honor
Para ser consagrado en el "cuadro de honor", se considera el liderazgo como jugadores de equipo o artístico, mentalidad triunfadora y responsabilidad personal son los comunes requisitos para ser merecedor de esta distinción. Como inmortales, los siguientes personajes son candidatos para recibir un homenaje y reconocimiento en el "cuadro de honor" del Club Héroes de la Breña de hoy en adelante.
Justo Tello, Calixto Huaringa, Cesar Vidalón, Zacarías Huaringa, Fidel Contreras, Agapito Arias, Gregorio Contreras Y, Claudio Tello, Ermendeciano Macavilca, Julio Claudio Vidalón, Fernando Contreras, Lorenzo Huaringa, Luzciliano Santisteban, Apodemio Chumbimuni, Pío Calderón, Gregorio Chumbe, Urbano Chumbimuni y otros.
Nos llamó la atención que todos estas personas ya están muertos. Pues describir un homenaje de un personaje del ayer es como subir a una montaña alta y quizás misteriosa, pero que tiene una influencia en los lumbrales de la vida del club y de un pueblo. Los poetas dicen que la juventud persigue doradas ilusiones, pero en nuestro caso esas ilusiones significan renunciación. Seguiremos adelante con esa profunda emoción, comenzando con el siguiente personaje.
Urbano Chumbimuni Chirinos
A pesar de ser un hombre modesto, Don Urbano Chumbimuni representa una figura motivo de orgullo para sus contemporáneos por su gran sensibilidad y trabajo, cuyas obras por su pueblo no se han olvidado. Además de ser uno de los primeros del club, no podemos omitir sus meritos en los otros géneros públicos, suficiente para consagrarlo como un personaje Breñista mas completo y admirado. Nació el 28 de Noviembre de 1910 en Huarochirí. Su padre fue Don Cristóbal Chumbimuni y su madre Doña Raymunda Chirinos, ambos descendientes huarochiranos, modestos ganaderos y agricultores.
Educado en Huarochirí, donde sus estudios de primaria lo realizó en la escuela #443. Ingresa al servicio militar a los 21 años de edad. Durante su servicio en la infantería en el Batallón No. 25, fue ascendido al grado de Cabo. En el conflicto con Ecuador salió a la frontera, se une para defender la libertad y los derechos de la patria, convergiéndose en un militar capaz y hombre prominente por su energía y por sus sabias decisiones. Después de obtener una honorable alta, ingresa a la Escuela de Policía en la ciudad de Lima, donde sirve por un periodo de 8 años.
Retorna a Huarochirí donde forma su familia. Por ser un hombre bueno, exigente, riguroso con sus cargos llega ser el representante máximo de su comunidad de Lupo. Luego de haberse creado el Colegio Secundario, fue nombrado regente de dicha institución educativa trabajando junto a los directores por más de 6 años.
Como ciudadano publico, es un hombre honesto, franco y muchos aspectos de sus obras son ignorados por falta de reconocimiento. Fue defensor de su comunidad sin perder de vista su familia. Fue Juez de Paz desempeñando su cargo con imparcialidad y justicia. Fue Sindico de la Iglesia Santa Maria de Huarochirí por su comunidad de Lupo. Sirvió de presidente de la Junta de Regantes del canal Collpa, con un nombramiento desde el Ministerio. En 1963 a 1965 fue alcalde del distrito de Huarochirí donde bajo su mando se hizo las gestiones para obtener las turbinas de Sarayco de la Embajada de Alemania. Con todo esto, inicia la tarea del desarrollo con un espíritu profundamente dedicado a su pueblo, que hoy es un orgullo para los huarochiranos y sus hijos siguen su ejemplo.
Esto es el timbre de la gloria de un hombre modesto, pero honorable que da todos sus esfuerzos por su familia, por su pueblo y por su patria dibujado en el recuerdo de grandeza, colocado como un ejemplo para los que lo siguen en la elevación del carácter de un club y de un pueblo milenario como Huarochirí.
Don Urbano nos comunica: "Yo, Urbano Chumbimuni, a mis 96 años de vida, que tengo; mi contribución son los recuerdos lo que he vivido. Me siento feliz cuando veo que mi Club de mis amores, progresa en el campo del deporte, de la música y el arte. Me da ánimo de vida y me siento muy feliz con la nueva generación que siguen el ejemplo de los antiguos, me siento muy feliz". |